lunes, 13 de septiembre de 2010

Campeonato Euro-African Raid

El madrileño, que sorprendió Celius en el último asalto, alcanzó un épico triunfo cimentado en la constancia y un coraje que le impidió desfallecer pese a la merma física que sufrió después de más de setecientas millas recorridas. Marco Antonio Vivanco, tercero en la general, colaboró activamente en la gloria de su compatriota.

El cierre del Euro-African Raid resultó el epílogo perfecto a la prueba, un conglomerado de emoción e intensidad marcado por la exigencia del recorrido y el nivel de unos pilotos que representan a la elite mundial.

Amaneció en Aguadulce con viento y marejada, pero las contingencias meteorológicas no frenaron la rutina diaria de los participantes: desayuno y al agua. Partieron, en ruta de enlace hasta el puerto deportivo de San José (Almería), y de allí salieron hacia Garrucha.
El interés estaba centrado en Celius y Espadas, quienes tras el abandono de Sylvaine y los problemas técnicos de Vivanco configuraron un bipartidismo de equilibrio simétrico para el último día. Quien ganara hoy, se llevaba el título a sus vitrinas.
Las retiradas, Arrizabalaga tampoco estuvo en la partida, por lo que finalmente únicamente siete supervivientes tuvieron el privilegio de llegar a la Región de Murcia sobre el vehículo y se quedaron en seis tras el adiós prematuro de Paloma Noceda.
El primer test puntuable, que empezó en Cabo Cope y acabó en Mazarrón, se lo apuntó Celio Vinicius. El carioca ganó de manera ajustada a Rouffet y Espadas, a quien le comenzaban a fallar las fuerzas después de un inefable derroche físico. Marco Antonio Vivanco, como siempre, mantenía el tipo y animaba el cotarro con su profesionalidad empujando a su compatriota. El murciano ha demostrado, en Europa y África, que está a la altura de los más cualificados del planeta; su experiencia y decisión han dotado de animosidad al evento .
El último asalto, con pronóstico sudamericano que otorgaba cierta ventaja a Celio, empezó en Portmán. Y surgió la sorpresa, o el milagro. Pedro Espadas llegaba con molestias en el brazo, aunque volvió a tirar de casta por enésima vez apoyado moralmente por su amigo Vivanco. En una espectacular recta final, el hispano redondeó una magistral actuación sacando fuerzas de donde no tenía. Espoleado por su Kawasaki y su admirable espíritu de competición, tras recorrer más de setecientas millas, ganó la última etapa. Llegó, al mismo punto en el que emprendió viaje seis días antes, con los brazos en alto y emocionado. Era la euforia del ganador, el punto y aparte a una exitosa trayectoria plagada de triunfos que le catapulta al olimpo de los mejores del mundo al imponerse en una aventura en la que sólo son capaces de permanecer e imponerse mentes preparadas y cuerpos extraordinarios. Glorioso logro para el corredor de Madrid en una carrera que, con una única edición, ya ha alcanzado el prestigio de los grandes jet-raids mundiales.

“Es lo más grande que he conseguido”
Cuando todavía asimilaba su victoria, Espadas valoró su trabajado triunfo en la costa murciana después de dedicarle su gesta a sus padres y a sus abuelos: “No tengo ni palabras para describir lo que siento después de casi dos mil kilómetros subido en la moto, es lo más grande y más duro que he conseguido en motonáutica”.
El madrileño, exultante de alegría, compartió el triunfo con sus padres en la meta: “Lo tenía casi imposible, pero siempre he creído en mis posibilidades. Diez millas antes de llegar al final pensé que no podía, ha sido el premio a la constancia y el trabajo de tanto tiempo”.
El piloto español, satisfecho por otorgar acento nacional a la primera edición del Euro-African Jet Raid, explicó todavía con el traje de guerra la clave de su sonada victoria: “Lo fundamental ha sido la garra que he puesto en todo momento, he hecho gala de la raza española que sale en las grandes ocasiones”.
Con la euforia sin contener, aún con el traje de guerra puesto, reconoció que ya se encuentra en el podio de los mejores del país: “Ahora sí que tengo un palmarés envidiable, en raid creo que soy el mejor…”.
Ahora, al margen de celebrarlo, ya piensa en su próxima cita: la Copa.

Podio final
F1: 1º Espadas, 2º Vinicius, 3º Vivanco
F3: 1º Vinicius, 2º Espadas, 3º Vivanco


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