martes, 23 de noviembre de 2010

Motos de agua, amigas del medio ambiente.

Biomarina y Estudios medioambientales dan el OK a las motos acuáticas tras haber realizado diversas pruebas acreditadas por su limpieza frente a las aguas, gracias a su propulsión a través de las turbinas.
Lauren Caire asegura que la presencia de las motos acuáticas hacen bien a nuestras aguas purificando y oxigenando los mares.





El estudio se realizó utilizando una serie de botellas expuestas en linea con unas helices produciendo una corriente de agua en su interior, dicha corriente dio unos resultados sorprendentes donde se pudo apreciar perfectamente su labor de limpieza de las aguas.

Tras los resultados medioambientales tuvo lugar una conferencia donde explicaban detalladamente los procedimientos y resultados. Se habló de los aceites y gasolina que consumen las motos acuáticas, donde los expertos respondieron que la supuesta contaminación de dichas queda restada con el procedimiento purificador de la turbina.

También destaca la frase por la cual empezaron la conferencia - La navegación de 1.000.000 de motos acuáticas en nuestros mares nos salvarían de la contaminación medioambiental marina -. Finalmente se habló de los barcos pescadores que solemos ver por el mar, los cuales sí suponen un riesgo contaminante.

Biomarina y Estudios mediambientales no consideraron necesario el estudio sobre contaminación acustica puesto que a simple vista se puede apreciar que no hay ningún riesgo.

¿Motos acuáticas para el río?

Oposición ecologista al proyecto deportivo en la corta de San Jerónimo
Instalar un cable para esquí acuático, una zona de atraque de motos acuáticas y bares ¿es compatible con un proyecto de restauración ambiental? Para Ecologistas en Acción ambas ideas no casan, así que han pedido a la Autoridad Portuaria que no permita la navegación (de ninguna embarcación, incluidas piraguas) entre la nueva pasarela de San Jerónimo y la corta de la dársena, así como que el Ayuntamiento no lleve a cabo el proyecto que, según los conservacionistas, tiene sobre su mesa.

José Manuel García, portavoz de la federación provincial de Ecologistas en Acción, aseguró ayer que si el Ayuntamiento de Sevilla lleva a buen puerto el proyecto para las motos acuáticas, la organización verde se dirigirá a la Comisión Europea para exigir la retirada de los fondos que se han destinado a la restauración fluvial de este espacio, ya que las actuaciones previstas "son incompatibles con los objetivos de restauración ambiental de los tramos fluviales objeto de las actuaciones financiadas por la UE". Sería un "fraude" si los ochos millones de euros que cuesta el nuevo parque fluvial se usan para fomentar el uso de motos acuáticas, aseveró.

Según el ecologista, los planes del Consistorio pasan por construir estas instalaciones deportivas en la zona del tapón de la dársena, más allá de la nueva pasarela que comunica los parques de San Jerónimo y El Alamillo, aprovechando que la margen izquierda de la dársena comprendida entre la supernorte y el puente del Alamillo está siendo restaurada con fondos europeos para su adecuación como parque fluvial. Desde el Ayuntamiento, sólo responde la Delegación de Deportes, que asegura que el proyecto no es suyo. García, en cambio, apunta a Urbanismo.

Lo que sí propone Ecologistas en Acción es que la zona final de la dársena, entre la pasarela y el propio tapón, se destine a reserva con un uso público limitado a actividades de observación de la naturaleza y educación ambiental. De ahí que no quieran que pasen embarcaciones para no perturbar a la flora y fauna.

"Un cable de esquí, motos de agua y las instalaciones asociadas, son incompatibles con la conservación de especies y la restauración de vegetación de ribera del proyecto. Ya hay un cable de esquí en el lago de parque del Alamillo al que se facilita el acceso con la nueva pasarela. Si se quiere atender una posible demanda para usuarios de motos acuáticas se les tendrá que buscar una ubicación compatible con los usos de ese tramo de río, pero no en este, único reducto donde poder interpretar la vegetación de ribera originaria", defienden.